El último grito

Accidente mortal en el traslado de una jirafa a Bioparc Valencia

Muere una hembra de jirafa baringo trasladada del Zoobotánico Jerez a Bioparc Valencia, bajo el Programa Europeo de Especies en Peligro, por el vuelco de su remolque en un accidente de tráfico.

Muere una hembra de jirafa baringo trasladada del Zoobotánico Jerez a Bioparc Valencia, bajo el Programa Europeo de Especies en Peligro, por el vuelco de su remolque en un accidente de tráfico.

Jirafa baringo (Giraffa camelopardalis rothschildii). ZSL London Zoo Jirafa baringo (Giraffa camelopardalis rothschildii)

Según ha comunicado Bioparc Valencia en el transcurso de esta tarde, en la madrugada de ayer se produjo la colisión de un camión con la parte trasera del remolque especial que trasladaba a una jirafa desde el Zoobotánico de Jerez al parque valenciano, con resultado de vuelco de vehículo y remolque. Tras la colisión, sin daños personales de gravedad, el veterinario acompañante “priorizó la atención al animal realizando las maniobras de primeros auxilios para facilitar su traslado a Bioparc, donde le esperaba el equipo veterinario y técnico”, donde llegó a primera hora de la mañana tras el complicado operativo llevado a cabo para proseguir con el viaje.

En el accidente, la hembra de jirafa baringo [giraffa camelopardalis rothschildii] trasladada quedó incapacitada para incorporarse. Además, sufrió una “fractura conminuta de ambas ramas mandibulares, con pérdida de abundante tejido óseo” que le impediría recuperar la funcionalidad de la mandíbula y su capacidad para alimentarse por sí solo. Valorada esta circunstancia, el equipo veterinario ha tomado la difícil decisión de eutanasiar al animal.

Jerezana, de dos años de edad, procedía del Zoobotánico de Jerez con el objetivo de incorporarse al grupo de girafas de Bioparc Valencia por recomendación del Programa Europeo de Especies en Peligro (EEP)  de esta especie. Allí, estaba previsto que se reuniera con Bulería, su hermana, llegada en 2011, y el resto de hembras con el objetivo de aparearse con el macho del grupo, Julius, nacido en el Zoo de Aalborg (Dinamarca). Por su parte,  hoy mismo llegaba al parque jerezano nueva hembra, Castilla, que ya ha dado las primeras muestras de interés por el macho allí presente.

Estos movimientos entre los individuos de una misma especie, que a menudo conllevan complicados traslados internacionales, están justificados por la necesidad de mantener poblaciones genéticamente viables en los parques zoológicos de todo el mundo. Esto logra, por una parte, que las población cautiva sea autosuficiente para la reproducción sin necesidad de incorporar individuos capturados en libertad; y, por otra, que los individuos sean aptos para la futura reintroducción en su medio natural. De este modo, la controvertida función de las entidades zoológicas cobra sentido al albergar poblaciones estables de animales críticamente amenazados, en ocasiones en más número que en sus hábitats de origen, y devolver al medio natural a especies que ya habían desaparecido en estado salvaje.

La jirafa baringo, también llamada jirafa de Uganda o de Rothschild, es una de las más amenazadas de las 9 subespecies existentes. Como apunta el parque valenciano, se cree que sólo alrededor de 700 ejemplares sobreviven en libertad, concentradas en los Parques Nacionales del Lago Nakuro (Kenia) y de Murchison Falls (Uganda).  Esta subespecie está catalogada como “en peligro” por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), que reconoce que su población silvestre disminuye. Por contra, debido al EEP europeo, su población ha aumentado en 92 individuos en los últimos cinco años, alcanzándose las 400 jirafas baringo en los parques zoológicos que cuentan con esta especie.

Deja un comentario.

Tu dirección de correo no será publicada.


*